China ve la rivalidad entre el yuan y el dólar como Pepsi contra Coca-Cola, según un experto: «nunca líder del mercado, pero útil en caso de apuro»
Resumen del corpus
La investigadora Zongyuan Zoe Liu sostiene en Foreign Affairs que Pekín no busca que el yuan destrone al dólar, sino que quiere una moneda internacionalizada que le permita eludir sanciones estadounidenses sin asumir los costos de la supremacía monetaria. China impulsa el renminbi en pagos, préstamos y precios de materias primas, pero la reinversión sigue siendo su eslabón débil. Liu plantea que un «yuan verde» en minerales críticos y tecnología limpia podría replicar el papel del petrodólar, mientras la guerra con Irán genera dudas sobre ese sistema.