Empresas privadas rusas lanzan satélites y venden sus imágenes. Pero, estos tomas, parece, las hizo alguien más. Investigadores creen que detrás de tal esquema puede esconderse la cooperación entre Rusia y China, incluida en el espacio militar
Resumen del corpus
Investigadores descubrieron que empresas espaciales rusas venden datos de satélites chinos bajo la apariencia de imágenes de sus propios satélites. Esta situación sugiere una posible cooperación entre Rusia y China en el espacio, incluyendo el ámbito militar. Se analizó el uso de satélites radar y se encontró que los parámetros orbitales de algunos aparatos rusos coinciden con los de satélites chinos, como el Taijing-4-03, lo que apunta a una colaboración tecnológica y posiblemente estratégica.