La psicología dice que las personas que sujetan la puerta para quien viene detrás no lo hacen solo por amabilidad, sino porque están muy atentas a cómo sus pequeños gestos afectan a las otras personas

Resumen del corpus

La psicología dice que las personas que sujetan la puerta para quien viene detrás no lo hacen solo por amabilidad, sino porque están muy atentas a cómo sus pequeños gestos afectan a las otras personas. Este gesto refleja la atención que prestamos a nuestro entorno y a las necesidades de quienes nos rodean. Un estudio de 2011 mostró que sostener la puerta para alguien que viene detrás reduce el esfuerzo total que ambas personas deben hacer y comunica consideración por el otro. La cortesía cotidiana ayuda a que desconocidos compartan espacios sin tener que negociar cada interacción y fomenta la reciprocidad y el respeto sin palabras.

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