Sin leche de vaca propia. Por qué los aldeanos dejaron de tener vacas
Resumen del corpus
El artículo describe cómo los aldeanos rusos abandonan la cría de vacas por su escasa rentabilidad: una vaca cuesta hasta 200.000 rublos y el heno invernal consume varias pensiones. Svetlana, de Abramovskoye, relata que pagaba 2.000 rublos diarios por pastoreo hasta que el rebaño desapareció. Alvina Kiseliova, de Gorki, mantiene cinco vacas y vende leche a 50 rublos el litro tras conflictos con intermediarios que acaparaban subvenciones. La economista Valentina Neganova atribuye el fenómeno a los altos costes, la urbanización y el apoyo estatal centrado en grandes empresas.