Brad Pitt compró una finca de 500 hectáreas y la convirtió en una reserva agrícola sin químicos - LA NACION
Resumen del corpus
Brad Pitt adquirió la finca Château Miraval en el sur de Francia por casi 60 millones de dólares y la transformó en una bodega internacional sustentable. El proyecto priorizó un modelo ecológico estricto, libre de químicos, y se asoció con viticultores para producir vino orgánico y aceite de oliva. La marca logró un crecimiento significativo, pasando de una producción inicial a alcanzar diez millones de botellas anuales, aunque enfrentó disputas legales tras la venta de una parte del negocio.