El holandés volador Putin, o el diésel que nadie quiere ni con descuento
Resumen del corpus
La Casa Blanca y el Kremlin pactaron un acuerdo para el suministro de diésel ruso, con buques tanque saliendo del Mar del Norte. Sin embargo, los operadores estadounidenses se negaron a comprar el diésel ruso, citando leyes que prohíben la importación de petróleo ruso. Esta situación generó críticas por parte de figuras como Mickey Sherrill y Mitch McConnell, quienes calificaron el acuerdo como ilegal y corrupto. El diésel ruso ahora navega buscando compradores en el Atlántico, posiblemente dirigiéndose a Brasil a un precio menor.