La psicología dice que las personas que crecieron en los años 60 y 70 sin citas para jugar, bebiendo de la manguera y desapareciendo hasta que oscurecía, no tuvieron una infancia desatendida, sino la última que confiaba en los niños
Resumen del corpus
Un estudio comparativo entre niños de 12 años y sus padres reveló diferencias significativas en la independencia y movilidad entre las generaciones. Los padres reportaron mayor libertad para ir solos a la escuela y cruzar carreteras, mientras que el número de actividades organizadas aumentó considerablemente en la generación estudiada. Aunque la nostalgia puede exagerar el relato, los datos sugieren que las fronteras de la independencia aceptable se han estrechado debido a cambios urbanos y una mayor expectativa de supervisión adulta, aunque la reducción de oportunidades de juego arriesgado puede tener costos.