Antes se marcaba estatus con tonos pastel y sobriedad: ahora hemos entrado en la era de la purpurina y el brilli brilli
Resumen del corpus
La tendencia 'bedazzling' y 'whimsymaxxing' impulsa una reacción contra la sobriedad, buscando maximizar el placer de lo cotidiano mediante la decoración de objetos con pedrería y brillantina. Esta estética contrasta con el minimalismo anterior, ofreciendo una fantasía escapista y juguetona. La tendencia se ha visto impulsada por referencias a la cultura Y2K y busca reconciliarse con el disfrute manual y la personalización, siendo adoptada por marcas y la industria de la moda para mercantilizar la espontaneidad.