Una misión de espionaje de alto secreto, un escándalo de décadas y la saga al estilo de Austin Powers para levantar la tapa
Resumen del corpus
Un exsenador australiano, Rex Patrick, ha logrado una victoria crítica que permite levantar el velo sobre una misión de espionaje de 2004 que se convirtió en un escándalo. El gobierno australiano se mantiene firme en su postura de no confirmar ni negar la interceptación, argumentando que revelar detalles podría socavar la seguridad nacional. La misión se relaciona con la estrategia de Australia para controlar el Mar de Timor tras la independencia de Timor-Leste, afectando el acceso a yacimientos de gas. Patrick considera el asunto como el 'secreto más abierto en la historia del espionaje australiano'.