Espionaje e inteligencia artificial
Resumen del corpus
OpenAI descubrió un dispositivo de grabación oculto en una sala de conferencias de alta confidencialidad y lo rastreó hasta Abdulrahman Alfozan, ingeniero saudí de 35 años que trabajaba en el software de agentes. El FBI lo arrestó el 9 de octubre y la empresa lo despidió ese mismo día; enfrenta hasta cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares. El caso expone las preocupaciones de seguridad de los laboratorios de IA, en un contexto de competencia feroz y creciente tensión por el liderazgo estadounidense en la materia.