Resuelto el misterio de un lago mortal donde existía una puerta romana al infierno
Resumen del corpus
Científicos descubrieron que la mortalidad de una cueva romana, asociada a una puerta al inframundo, se debe a una nube concentrada de dióxido de carbono. La cueva, datada de hace 2.200 años en Hierápolis (Turquía), era utilizada para sacrificios de animales. La actividad sísmica subyacente genera dióxido de carbono volcánico que forma un lago tóxico, con concentraciones que pueden ser letales para los animales, aunque los sacerdotes podían sobrevivir al mantenerse por encima del nivel tóxico.