La psicología dice que las personas que siguen mintiendo aun cuando ya las descubrieron suelen tener un patrón de mentira compulsiva

Resumen del corpus

Expertos en psicología distinguen entre una mentira ocasional y una mentira compulsiva, la cual es una conducta repetitiva donde inventar o modificar hechos se convierte en un patrón, incluso sin beneficio evidente. Este comportamiento puede llevar a la persona a añadir explicaciones o cambiar datos para sostener un relato, generando desconfianza y deterioro en los vínculos sociales. Las señales incluyen pensar constantemente en nuevas historias, dificultad para controlar el impulso de mentir y el alivio que produce el engaño, lo que refuerza el patrón.

Noticia original

Ver todas las noticias de Clarín