El Primer Ministro del Reino Unido reconoció las consecuencias del trabajo esclavo, pero rechazó las compensaciones
Resumen del corpus
El primer ministro británico, Andy Burnham, expresó pesar por la participación del Reino Unido en el trabajo esclavo, calificándolo de crimen cruel y bárbaro. Aunque reconoció el sufrimiento causado a los pueblos afectados, Burnham rechazó la posibilidad de pagar compensaciones a las víctimas. El líder también propuso un diálogo que podría incluir la consideración de disculpas oficiales en nombre del Estado británico.