El trabajador que mejora sus cualificaciones profesionales puede contar con la ayuda del empleador. Lamentablemente, no siempre
Resumen del corpus
El artículo analiza el derecho del trabajador a mejorar sus cualificaciones profesionales según el Código del Trabajo polaco de 1974. La obligación del empleador de facilitar la formación no es reclamable judicialmente: se interpreta como un deber de no obstaculizar, y la decisión final sobre el apoyo corresponde al empleador, quien debe respetar la igualdad de trato. Si concede apoyo, el trabajador recibe permiso de formación (6 días para exámenes externos, de bachillerato o profesionales; 21 días en el último año de estudios) y exención de jornada para asistir a clases, conservando la retribución. El empleador puede además cubrir tasas, desplazamientos, manuales o alojamiento, a menudo mediante un contrato de formación con permanencia obligatoria.