Paso a paso: el secreto definitivo para que el arroz no se pase y quede perfecto
Resumen del corpus
El artículo explica que enjuagar el arroz con agua fría hasta que salga casi transparente retira el exceso de almidón superficial y logra granos más sueltos, definidos y menos pegajosos. El lavado previo favorece una cocción uniforme y elimina impurezas. No obstante, no conviene para risotto, arroz con leche ni algunas preparaciones asiáticas, donde el almidón aporta cremosidad. También influye la variedad: los granos largos como el basmati quedan más separados. Se recomienda respetar la proporción de agua y no revolver durante la cocción.