Llevamos años pensando que la sauna alarga la vida. La ciencia tiene una explicación bastante menos milagrosa
Resumen del corpus
El artículo analiza el mito de que la sauna alarga la vida. Las cifras espectaculares provienen del estudio de cohorte KIHD con 2.315 hombres finlandeses, que asociaba 4-7 sesiones semanales con menor riesgo de muerte súbita, demencia, ictus e hipertensión. Sin embargo, el problema es la causalidad inversa: la sauna exige un gran esfuerzo cardiovascular, por lo que solo las personas ya sanas pueden tolerar sesiones frecuentes; sería un marcador de buena salud, no una causa. Ensayos clínicos posteriores muestran beneficios modestos y algunos efectos adversos, como la reducción de la calidad espermática.